lunes, 8 de febrero de 2016

La Batalla de las Huesas o los 'Salvadores de Cañete'

(los) OJOS DE MOYA | Una rápida mirada a la procedencia legendaria e histórica del topónimo de Salvacañete
Una de las leyendas históricas más bellas del Marquesado, es la del nombre o toponimia del municipio de Salvacañete. Curioso nombre, que al vuelo de tecla, rápidamente el lector engarza con la cercanía de la localidad de Cañete, una de las más importantes de la zona desde tiempos remotos y ese 'Salva', que parece retrotraer a alguna hazaña por la que los vecinos de este municipio libraron de algún mal a las gentes de Cañete.

Y así lo dicta la tradición en la conocida como 'Batalla de las Huesas', que tuvo lugar entre Castielfabib, en el Rincón de Ademuz, y Cañete, en Cuenca, hacia mediados del siglo XIV, lucha por conseguir la Virgen de la Zarza, actual patrona de la villa conquense.
Según la tradición, los de Cañete y Castielfabib pelearon por la imagen de la Virgen de la Zarza, venciendo los primeros, con ayuda de la vecina localidad de Fuentes Claras, desde entonces llamada Salvacañete.
"Dicha imagen permanecía escondida por miedo a que fuera profanada por las tropas árabes. Por los datos recogidos de la tradición religiosa de Cañete [...], se sabe cómo ocurrió dicha aparición y varios sucesos relacionados con la misma. A raíz de la aparición de la Virgen de la Zarza en Cañete, los de Castiel pensaron que dicha imagen, que era igual que la que ellos guardaban, la habían robado los de Cañete. En dos ocasiones intentaron arrebatar la imagen a la fuerza a los de Cañete por medio de las armas, entablándose una dura batalla en el paraje conocido como Las Huesas, en término de Salvacañete, entre las aldeas de Hoya del Peral y Casas Nuevas. Vencieron los de Cañete, con la ayuda de los habitantes de Fuentes Claras" Mariano López Marín, 'Salvacañete: su historia y sus gentes'.
Siempre según la tradición, el mismo autor dice que “más de cuarenta mozos salieron en defensa de los de Cañete”, acontecimiento que, a tenor de la época de construcción de la ermita de esta Virgen en Cañete y de la creación de su cofradía, “pudo ocurrir en el siglo XIV”. Como consecuencia, Fuentes Claras cambió su nombre por el de Salvó a Cañete, de donde Salvacañete. Pero la leyenda no termina aquí, pues en razón del lance ambas villas –Cañete y Castielfabib- acordaron que la imagen de la Virgen permaneciera definitivamente en Cañete: además, los de Castiel donaron las puertas de hierro de la Puerta de la Virgen, eligiendo a dicha Virgen como su patrona. (DESDE EL RINCÓN DE ADEMUZ)