martes, 15 de marzo de 2016

Alerta en la comarca por la plaga de procesionaria

(los) OJOS DE MOYA | Las bajas temperaturas de estas últimas semanas no han frenado la presencia de la oruga en los pinares de la Serranía Baja
A falta de apenas una semana para que se estrene oficialmente la primavera, mucho de los vecinos de la región miran con preocupación los pinares que rodean muchos de los municipios de las tierras de Moya especialmente en las tierras altas.

Y es que la 'Thaumetopoea pitycampa', más conocida como la procesionaria del pino está presente en prácticamente el 100% de las masas forestales de la región, afectando a toda la Serranía Baja, especialmente en los parajes de la Sierra de Mira y zonas aledañas, o en la zona de Valdemoro de la Sierra, más al norte.
Las suaves temperaturas que se han vivido este invierno, sumadas a la falta de precipitaciones, suponen el caldo de cultivo perfecto para que este lepidóptero colonice grandes superficie, especialmente de pino laricio. No obstante, las nevadas y temporales de frío de estas últimas semanas han ayudado a controlar en parte la expansión, ya que por debajo de los 10º grados bajo cero las colonias de procesionaria se extinguen.
La mejor manera de atajar este problema es la colocación de trampas de feromonas en la época de vuelo para atraer a los machos, aunque tal como se aseguró desde la Dirección Provincial de Agricultura y Medio Ambiente el pasado mes de diciembre es "inviable trampear toda la Serranía".
No obstante, y dando un rápido paseo por la región, podemos ver cómo estas bajas temperaturas, remedio infalible según indican los expertos, no parecen haber mermado en exceso la plaga, tal como se puede ver en las imágenes, tomadas en el término municipal de Henarejos.
Qué hacer ante la urticaria de la oruga procesionaria
Las lesiones cutáneas que produce este insecto pueden ser producidas por contacto directo o por el aire (aerotransportadas) por los pelos urticantes que se dispersan y flotan en el aire y se desarrollan a los pocos minutos  o como mucho una hora después de la exposición. En caso de que el contacto se haya producido intentaremos lavar la zona con agua y aplicaremos frío local que es un gran antiinflamatorio y calmante de la sensación de picor o ardor.
Como medicaciones indicadas para las lesiones de procesionaria contamos con fármacos de aplicación tópica como los corticoides tópicos y medicación de administración vía oral como antihistamínicos (generalmente no sedantes) que bloquean la histamina liberada al contactar con los pelos de la oruga y que es responsable de la generación de picor.