martes, 12 de abril de 2016

Una mirada al cielo para recordar la leyenda

(los) OJOS DE MOYA | Huerta del Marquesado vuelve a organizar un año más la Marcha Blume, en recuerdo del gimnasta Joaquín Blume, fallecido en un accidente de avión en la zona en 1959
Como cada mes de abril vecinos y amigos de la comarca, se reunirán Huerta del Marquesado para disfrutar de una jornada de hermandad y homenaje a uno de los personajes que cambiaron la historia del deporte español. Será el 30 de abril cuando un año más los ojos de la provincia se posen en el Collado Bajo, donde Joaquín Blume, legendario gimnasta, falleció en un trágico accidente de avión en 1959.

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La 'Marcha Blume', que este año alcanza su undécima edición, se ha convertido en todo un acontecimiento y homenaje tanto al deportista como a todos los que aquel aciago día viajaban en el avión; ruta que desde el municipio lleva a los participantes a alcanzar el Collado Bajo (el punto más alto de la provincia), donde una cruz de piedra recuerda los nombres de todos los fallecidos en el siniestro, y donde se realiza una ofrenda floral.
Una jornada repleta de actividades
Los actos arrancarán a las 8:30 h. con la recepción de los participantes para iniciar, una hora más tarde, la marcha hasta el Collado Bajo. Hacia las 13:30 h. se llevará a cabo la ofrenda floral en la Cruz para posteriormente alcanzar la cima donde el Ayuntamiento de Huerta del Marquesado ofrecerá un caldo, bocadillo, refresco y fruta.
Por la tarde, y ya de regreso al pueblo, continuarán las actividades que han hecho de este día una jornada de hermandad y convivencia. Pasacalles, mercado de artesanía y exhibición de Bike Trial conformarán un programa para todos los públicos que finalizará con una cena popular y baile en la nave nueva.
Un pionero sin herederos durante medio siglo
Joaquín Blume, considerado el mejor gimnasta español de la historia, murió en 1959, cuando el avión en el que viajaba sufrió un accidente entre los términos municipales de Beamud y Valdemeca, pueblos situados en la cordillera de la Serranía de Cuenca, si bien los restos están situados en Valdemeca.
Además de Blume también murieron su mujer, María José Bonet, y los demás miembros del equipo español. El vuelo 42 de Iberia, un DC-3, se estrelló sin dejar supervivientes. El DC-3 restaurado que se exhibe en el Museo de la Aviación de Málaga lleva precisamente la matrícula EC-ABC, que corresponde al vuelo en el que perdió la vida Blume.
La importancia del legado de Blume puede resumirse en que, tras su desaparición, la gimnasia artística española no tuvo ningún representante destacado hasta la aparición de Jesús Carballo (bicampeón mundial de barra fija), Rafael Martínez (quién en 2005, cuarenta y ocho años después del gran triunfo de Blume, logró de nuevo la medalla de oro en un concurso completo del Campeonato de Europa) y el tres veces medallista olímpico Gervasio Deferr.