martes, 10 de mayo de 2016

Denuncian el deterioro progresivo del tronco fósil de Landete

(los) OJOS DE MOYA | El ejemplar de araucaria fue "tratado químicamente para soportar la intemperie" en el centro conquense de Ars Natura
En el año 1994 fue hallado en Landete, en la Serranía Baja de Cuenca, un fósil de tronco de araucaria, género Dadoxilon, del Pérmico (hace 260 millones de años). Un ejemplar bien conocido en la literatura por ser la primera interacción entre hongos y plantas en el Pérmico europeo (hace unos 260 millones de años) y que desde entonces ha estado expuesto al público a la intemperie en Ars Natura de Cuenca. Fotografías : SOS Patrimonio Conquense


El tronco carece de corteza y muestra el leño secundario en el que no existen anillos de crecimiento, por lo que se puede deducir que vivió bajo un clima cálido con monzones.
Se constató el envejecimiento de la consolidación del ejemplar, por lo que se procedió a retirar la protección alterada y a sustituirla por una nueva y acorde con las condiciones ambientales que debía soportar el ejemplar.
Un tratamiento insuficiente
Según informó la agencia EFE en 2011, la paleontóloga Mercedes Llandres fue la  encargada de la restauración y conservación del tronco exhibido en el jardín de Ars Natura, el Centro de Interpretación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha ubicado en Cuenca. Durante la presentación del fósil, Llandres explicó que los tratamientos químicos aplicados iban a "a permitir que esté a la intemperie y que no sufra ningún daño".
Según constatan desde la plataforma SOS Patrimonio Conquense, "parece que esa consolidación no ha tenido efecto y el tronco ha seguido deteriorándose". Solución que deberá pasar por una mayor protección de uno de los fósiles más importantes de la Península Ibérica o en su caso el traslado a otro lugar donde pueda ser conservado en su integridad y con garantías.
La pieza, de 6,2 metros de largo y seis toneladas de peso, ya fue rescatada en 1994 de su yacimiento en la Serranía Baja donde estaba siendo expoliada. De hecho, los paleontólogos encargados de su traslado ya afirmaron en 2011 que "en muy poco tiempo el tronco perdió casi un metro de longitud".