martes, 28 de junio de 2016

Un nombre que cien años dure

OJOS DE MOYA| Se cumple el primer centenario del cambio de nomenclatura de 573 pueblos puesto en marcha por Alfonso XIII
El 27 de junio de 1916 Alfonso XIII firmaba uno de los Reales Decretos que, aunque ahora lo vemos con ojos anecdóticos, levantó gran revuelo y polvareda en la España de aquellos tiempos.

La Real Sociedad Geográfica y el conocido Conde de Romanones comunicaban oficialmente la reforma de cambio de denominación para 573 pueblos de la geografía española. Unos cambios, algunos bruscos, otros suaves con simple añadido de "apellido" de río o comarca, cuyo objetivo era evitar la duplicidad de nomenclaturas en ese más de medio centenar de municipios con nombres idénticos.
Así lo explicaba el número 184 del 2 de julio de 1916 de La Gaceta de Madrid:
“La Real Sociedad Geográfica ha realizado prolijo y meditado estudio para la reforma de la Nomenclatura geográfica de España, por estimar de conveniencia y verdadera utilidad el cambio de denominación de las entidades de población cabezas de distrito municipal á fin de que desaparezca la extraordinaria y lamentable confusión originada por el hecho de existir, entre los 9266 Ayuntamientos que constituyen la Nación, más de 1020 con idénticos nombres, y estos sin calificativo ni aditamento alguno que los distinga"
Una medida gubernamental que afectó a algunos municipios de nuestra región y que, en no pocos casos, fue "obviada" por los propios vecinos que continuaron llamando a su pueblo como lo venían haciendo desde generaciones. Aún hoy día, si se afila el oído a la fresca, en alguna conversación entre la gente más mayor de nuestros pueblos, se suele oír aquello de… "Este pueblo siempre se llamó Cereceda. Lo de "la Sierra" es una invención de Alfonso XIII"
Estos cambios de nombre afectaron tan solo a dos pueblos de la región. Por un lado a los "Valdemoros", que tuvieron nombre propio y apellido, pasando Valdemorillo a denominarse "Valdemorillo de la Sierra". Y también a Carboneras, ahora "de Guadazaón", que para evitar la confusión con el Carboneras almeriense tuvo que asumir la nueva nomenclatura.