viernes, 17 de febrero de 2017

Un Río, una Reserva

OJOS DE MOYA | El programa de televisión, Ancha Es Castilla-La Mancha ha realizado un reportaje sobre la Candidatura de la Reserva de la Biosfera del Valle del Cabriel

(c) José Sáiz Valero El proyecto, que se inició en 2007, busca que la Unesco declare como Reserva de la Biosfera a la totalidad del valle del río Cabriel, desde su nacimiento en la Sierra de Albarracín (Teruel) hasta su desembocadura en el Júcar en Cofrentes (Valencia). En él están implicados aproximadamente sesenta municipios de las provincias de Cuenca, Albacete, Teruel y Valencia.
Las reservas de la biosfera son territorios que buscan conciliar la conservación del patrimonio, tanto natural como cultural, y el desarrollo sostenible de la población. Según la Declaración del Mileno, ONU, 2000, “Es necesario actuar con prudencia en la gestión y ordenación de todas las especies vivas y todos los recursos naturales, conforme a los preceptos del desarrollo sostenible. Sólo así podremos conservar y transmitir a nuestros descendientes las inconmensurables riquezas que nos brinda la naturaleza.”
La meta principal de esta declaración consiste en seguir impulsando armónicamente la integración de las poblaciones y la naturaleza, a fin de promover un desarrollo sostenible basado en la participación de sus habitantes, el diálogo e intercambio de conocimiento, la reducción de la pobreza, la mejora del bienestar, el respeto a las culturas y sus valores y la adaptación de la sociedad ante los cambios.
El «desarrollo sostenible» implica un proceso en el tiempo y espacio y va de la mano de la eficiencia, lo cual le permite además ser eficaz. El desarrollo sostenible implica hacer énfasis en la reconciliación entre el crecimiento económico, los recursos naturales y la sociedad, evitando comprometer la posibilidad de vida animal y vegetal, ni la calidad de vida de los habitantes del entorno.
Actualmente, España es el país con más reservas de la biosfera declaradas, 48 Reservas que ofrecen mucho más que lugares con paisajes atractivos para hacer turismo, representan lugares comprometidos con la conciliación de la conservación de la biodiversidad y el uso sostenible de los recursos.
Desde 1980, en Castilla - La Mancha ya existe una zona declarada Reserva de la Biosfera: La Mancha Húmeda, que comprende el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera y la zona de transición entre ambos espacios protegidos es Reserva Mundial de la Biosfera. En 2014, la UNESCO aumenta la zona protegida y la extensión de “La Mancha Húmeda” supera las 400.000 hectáreas.
El Valle del Cabriel posee las condiciones necesarias para declararse Reserva de la Biosfera pero se ve amenazado por la despoblación, el turismo incontrolado que degrada los parajes y un patrimonio cultural, artístico y natural que precisa mayor control, protección y mantenimiento para evitar el deterioro o pérdidas de este patrimonio.
Con la intención de poner fin a semejante situación, o al menos intentar remediar estas pérdidas, no es suficiente con declarar como reserva a la biosfera al Valle del Cabriel; la inscripción en un registro no es garantía automática de preservación. Es necesaria la implicación de sus gentes, de la Junta de Castilla-La Mancha, Diputaciones, ayuntamientos, asociaciones culturales y ecologistas o los diferentes organismos responsables de la gestión y explotación hídrica del Cabriel, para articular diferentes medidas hasta conseguir que todo este conjunto presente un estado de preservación y consolidación aceptable.
Para que el patrimonio del Valle del Cabriel produzca beneficios económicos en forma de turismo y sirvan para atajar la despoblación, es necesario invertir en el Patrimonio Inmueble con independencia del signo político del Ayuntamiento. Crear proyectos generales de investigación multidisciplinares, a medio y largo plazo, en los que tenga tanto valor la intervención en sí como la difusión y la valorización. Una intervención por sí sola no vale nada a no ser que se mantenga en el tiempo y sea capaz de generar activos económicos por sí mismo. Para poder crear circuitos de turismo debemos primero conocer bien nuestro patrimonio y y que la Administración incluya aquellas zonas del patrimonio que mereciesen ser declaradas de interés natural o cultural, BIC (Bien de Interés Cultura) o BRL (Bien de Relevancia Local), que hoy no lo están y que precisan algún tipo de declaración de protección para su mejor conservación.
Desde la televisión castellano-manchega han querido agradecer su colaboración en este reportaje y en el proyecto a RTVCM, Fidel F. García-Berlanga Salas (Turismo en Venta de Contreras y miembro de SOS Patrimonio Conquense), Miguel Sanz (pastor en Paracuellos de la Vega), José Saíz Valero (Presidente de SOS Patrimonio Conquense), Miguel Angel Rubio López (técnico de ADIMAN) y a Fernando Carreras Plaza de EcoExperience.