viernes, 31 de marzo de 2017

"La sanidad da pocos votos, pero puede quitar muchos"

OJOS DE MOYA | Entrevista de la revista especializada 'Redacción Médica' con Carlos Molina, reelegido presidente del Colegio de Médicos de Cuenca / " En una provincia con poca gente en mucho espacio es muy importante la Atención Primaria"
Carlos Molina revalidó el pasado mes de enero su cargo como presidente del Colegio de Médicos de Cuenca. Repite al frente de la Junta Directiva haciendo un especial énfasis en los aspectos sociales y comunitarios de la Medicina. Poniendo a la profesión como un activo estratégico para fijar población y atraer riqueza a una de las provincias más despobladas de España. 

Si en su primera legislatura, el objetivo fue conseguir una sede para los médicos de Cuenca “acorde con la categoría que tienen” y en la segunda “abrirse” a la provincia, el nuevo periodo arranca con iniciativas en el campo de la formación y con demandas que van más allá de lo estrictamente profesional.
¿Qué programa tiene la directiva que preside para los próximos cuatro años?
En esta tercera legislatura, aparte de seguir abriéndonos a Cuenca, el tema más importante es la formación. Nos parece importantísima la formación de nuestros colegiados, para lo cual tenemos convenios con colegios más grandes y hemos creado una Comisión de Formación. También queremos mejorar la comunicación con los profesionales, para lo que hemos creado una revista online y estamos trabajando en desarrollar una aplicación, una app, para potenciar la relación con nuestros colegiados. En definitiva, vamos a seguir haciendo lo que hacíamos hasta ahora: promocionar y defender la sanidad en Cuenca, así como a los profesionales.
¿Qué retos cree que tiene la profesión médica en una provincia como Cuenca?
Cuenca es una provincia extremadamente despoblada y con unas distancias muy grandes. La profesión médica tiene que hacer comprender a las administraciones que no se puede tratar del mismo modo a 215.000 en un área enorme que a esas mismas personas en un barrio de Madrid.
 Es decir, que no puede suponer el mismo gasto por habitante.
Por supuesto que no. También tienen que entender que la cantidad de residentes que salen de nuestro único hospital público es insuficiente para mantener el recambio generacional y que en los próximos siete u ocho años se nos van a jubilar algo así como el 30% de los médicos. Somos sólo 800 colegiados. Tienen que ‘ponerse las pilas’, con perdón de la expresión, para ofrecer contratos buenos. No estoy hablando de que se pague más, pero sí que sean contratos generosos en el tiempo, no por días. Nuestro objetivo es garantizar la estabilidad personal y laboral para nuestros colegiados, pero también la correcta asistencia sanitaria para la población y que haya un seguimiento de los pacientes.
Fuera de la capital provincial, en los núcleos rurales, ¿cuáles son las necesidades específicas que existen?
En una provincia con poca gente en mucho espacio es muy importante la Atención Primaria. Y se necesitan médicos de AP perfectamente motivados y mantenidos en su puesto de trabajo. Es fundamental una asistencia que sea longitudinal en el tiempo y transversal en el momento: que no haya una rotación tan grande que haga que hoy sea un médico y mañana otro. Emepora la calidad, pero tampoco es rentable desde un punto de vista puramente economicista.  LEER ENTREVISTA COMPLETA