viernes, 21 de abril de 2017

Arguisuelas hizo disfrutar a pequeños y mayores con un torneo de fútbol sala

OJOS DE MOYA | El I Torneo Memorial Delio Fernández contó con la participación de ocho equipos divididos en tres categorías, en función de las edades
El pasado 14 de abril, la localidad de Arguisuelas disfrutó del fútbol sala en un campo improvisado. Con la actual infraestructura en desuso por su mal estado, los componentes del Club Deportivo Arguisuelas apañaron una parcela en el municipio para que los más pequeños pudieran disfrutar de un campeonato y sentirse futbolistas. EL DEPORTE CONQUENSE 

Esta primera edición, llamada I Torneo Memorial Delio Fernández, contó con la participación de 8 equipos divididos en tres categorías, en función de las edades de sus participantes. En la Chupetín participaron aquellos niños de hasta 8 años, mientras que en la de Mozo correspondía para jugadores entre 9 y 15, dejando la categoría Promesas para mayores de 16 años.
Por su cercanía, se produjeron duelos entre los equipos de las poblaciones de Arguisuelas y Carboneras de Guadazaón, jugándose en Chupetín y Mozo eliminatorias de ida y vuelta, donde el valor de los goles marcados fuera de casa resultó determinante en los más pequeños. En cambio, en los más mayores los cruces entre sus cuatro equipos participantes se realizó a través de sorteo público con bolas dentro de un bombo, al más puro estilo Champions League, llegando a la final los dos mejores equipos.
Para darle más intensidad al torneo, además de un toque de deportividad, en todos los encuentros saltaron juntos al campo los dos conjuntos, a la par que sonaba el reconocido himno de la mencionada Champions League. Esta jornada futbolera repartió premios para todos los chupetines, así como a los campeones de mozos y promesas. También hubo reconocimientos a los máximos goleadores, porteros menos goleados y a los jugadores más valiosos de cada una de las categorías.
La organización destacó lo “bonito que fue ver a los jugadores dejarse la piel en el campo, así como la deportividad sobre el terreno de juego”. En este sentido, también brilló la cordialidad en el público y el buen arbitraje, en una jornada donde todos los participantes (incluyendo afición y organización) ganaron, uniendo lazos entre ambas localidades conquenses a través del deporte.