jueves, 27 de abril de 2017

De Villar del Humo al mundo

OJOS DE MOYA | Las pinturas rupestres de Villar del Humo formaron parte de la primera gran exposición que se hacía en el mundo sobre arte prehistórico español. Fue en Madrid, en mayo de 1921, cuatro años después de su descubrimiento

Esta semana, en Páginas de mi desván de la CADENA SER, José Vicente Ávila recuerda el centenario de la aparición de las pinturas rupestres de Villar del Humo, localizadas por el ayudante de Montes Enrique O’Helly, pero lo hace a través de la Exposición de Arte Prehistórico Español celebrada en Madrid cuatro años después, en 1921.
Entre el 25 de mayo de 1921 y el mes de junio de ese año, se celebró por vez primera en el mundo la Exposición de Arte Prehistórico Español en cuatro salas de la planta baja de la Biblioteca Nacional, en Madrid, que tuvo una gran repercusión por lo novedoso del arte rupestre, poco conocido entonces, que tenía su referencia en España en la cueva de Altamira.
Cuenca, que echaba su cuarto a espadas en el mundo de la cultura en aquellas calendas de los “felices veinte”, tuvo también un papel destacado con las fotografías y dibujos expuestos de las pinturas de Villar del Humo y de otros abrigos de la Serranía, que causaron la lógica sensación en el arte rupestre de la zona de Levante.
La exposición fue inaugurada por los reyes Alfonso XIII y doña Victoria, la Reina María Cristina y la Infanta Isabel, con presencia de altas personalidades y personajes que han pasado a la historia como el escritor José Martínez Ruiz “Azorín” y el escultor Mariano Benlliure.
En la prensa de la época se escribía sobre el naciente arte rupestre que “no es necesario encarecer la enorme importancia que dicha exposición tiene. El mayor elogio que de ella y de sus organizadores puede hacerse consiste en consignar que es la primera que se celebra en el mundo y que es España el país en que más brillantes manifestaciones del arte rupestre se encuentran”. Hay que tener en cuenta que hay una diferencia casi de medio siglo entre el descubrimiento de las cuevas de Altamira y de las pinturas rupestres de Villar del Humo.
Las pinturas de Cuenca
Cuenca estaba presente en la exposición con un amplio muestrario de su riqueza rupestre. Hacía pocos meses que el arte conquense pudo admirarse en el Ateneo de Madrid y ahora le llegaba el turno al Arte Prehistórico que había sido descubierto en 1917 por Enrique O`Kelly y la colaboración de Juan Giménez de Aguilar, a la sazón cronista de la ciudad.
En una comunicación en el Congreso de Bilbao de 1919, y bajo el título “Grutas sepulcrales de la provincia de Cuenca”,Giménez de Aguilar cita la comunicación que hizo en mayo de 1917 en el Congreso Científico de Sevilla sobre el descubrimiento con O´Kelly de las pinturas rupestres, en un viaje de prospección a Villar del Humo, acompañado también de Pablo Wernert.
En la exposición de 1921, y en las salas segunda y tercera de la Biblioteca Nacional, se encontraba las reproducciones de obras de arte de las cuevas existentes en la zona de Levante, y en la que figuraban varias de la provincia de Cuenca. (ARTÍCULO COMPLETO)