jueves, 27 de abril de 2017

Marcha hacia el cielo desde Huerta del Marquesado

OJOS DE MOYA | El sábado se celebra una nueva edición de la Marcha Blume en recuerdo del accidente aéreo de 1959 que sesgó la vida de 28 personas, entre ellas, la del legendario gimnasta Joaquín Blume
Como cada mes de abril vecinos y amigos de la comarca, se reunirán en Huerta del Marquesado para disfrutar de una jornada de hermandad y homenaje a uno de los personajes que cambiaron la historia del deporte español. Será el 29 de abril cuando un año más los ojos de la provincia se posen en el Collado Bajo, donde Joaquín Blume, legendario gimnasta, falleció en un trágico accidente de avión en 1959 junto al resto de pasajeros de aquel fatídico vuelo.

La 'Marcha Blume', que este año alcanza su duodécima edición, se ha convertido en todo un acontecimiento y homenaje tanto al deportista como a todos los que aquel aciago día viajaban en el avión; ruta que desde el municipio lleva a los participantes a alcanzar el Collado Bajo (el punto más alto de la provincia), donde una cruz de piedra recuerda los nombres de todos los fallecidos en el siniestro, y donde se realiza una ofrenda floral.
Un pionero sin herederos durante medio siglo
Joaquín Blume, considerado el mejor gimnasta español de la historia, murió en 1959, cuando el avión en el que viajaba sufrió un accidente entre los términos municipales de Beamud y Valdemeca, pueblos situados en la cordillera de la Serranía de Cuenca, si bien los restos están situados en Valdemeca.
Además de Blume también murieron su mujer, María José Bonet, y los demás miembros del equipo español. El vuelo 42 de Iberia, un DC-3, se estrelló sin dejar supervivientes. El DC-3 restaurado que se exhibe en el Museo de la Aviación de Málaga lleva precisamente la matrícula EC-ABC, que corresponde al vuelo en el que perdió la vida Blume.
La importancia del legado de Blume puede resumirse en que, tras su desaparición, la gimnasia artística española no tuvo ningún representante destacado hasta la aparición de Jesús Carballo (bicampeón mundial de barra fija), Rafael Martínez (quién en 2005, cuarenta y ocho años después del gran triunfo de Blume, logró de nuevo la medalla de oro en un concurso completo del Campeonato de Europa) y el tres veces medallista olímpico Gervasio Deferr.