sábado, 3 de junio de 2017

"La mayoría de incendios se producen por negligencias directas o indirectas del ser humano"

OJOS DE MOYA | Arranca la época de peligro alto de incendios en la Comunidad y los servicios de emergencias hacen un llamamiento a la precaución y al civismo
Este jueves, 1 de junio, arrancaba oficialmente la época de peligro alto de incendios en Castilla-La Mancha. Este año, especialmente afectado por la sequía, las asociaciones naturalistas y servicios de emergencias han hecho un llamamiento apelando a vecinos y visitantes de nuestras comarcas por la máxima precaución y prudencia ante y con el fuego.

"No es ningún juego y corren peligro las vidas de muchas personas que se juegan su vida y el futuro de la gente de su alrededor, tratando de frenar la destrucción de éste", explican desde la Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla - La Mancha que ha querido recordar la prohibición de hacer fuego en el medio natural.
En este sentido la agrupación medioambiental ha hecho público un catálogo elaborado para la prevención y disminución del riesgo de incendios forestales.
"La mayoría de incendios se producen por negligencias directas o indirectas del ser humano"
La primera consideración del decálogo es “no hacer fuego en el monte”, mientras que la segunda se refiere a “no arrojar cigarros o colillas” cuando vayan por el monte o desde vehículos por carreteras y caminos.
La tercera es que las labores de recogida de cosecha “deben realizarse evitando las horas centrales del día, desde el perímetro y hasta concluir en el interior y evitando bajar demasiado el peine de la máquina para que no se produzca el contacto con piedras”.
La cuarta, “hay que llevar extintores y contar con un dispositivo que evite la producción de chispas en el escape de los humos del motor; así como agua suficiente en el lugar de los trabajos y un tractor con arados que pueda sofocar un incendio incipiente”.
La quinta medida se refiere a que no se lancen “fuegos artificiales en terreno abierto, ya sea agrícola o forestal”, y evitar fumar en zonas forestales y de abandonar residuos en el medio natural. La sexta es “cumplir siempre con las restricciones de acceso a zonas forestales en épocas de riesgo y, en el caso de entrar en el medio natural, evitar aparcar el vehículo en una zona cubierta de pasto que pueda incendiarse por entrar en contacto con el catalizador del vehículo que alcanza altas temperaturas”.
La séptima, “si una vivienda se encuentra en un terreno forestal es muy importante realizar un espacio de defensa, en concreto la limpieza alrededor de la vivienda mediante siega del pasto, poda de arbolado y evitar la acumulación de restos”. La octava, “la importante labor de concienciación y de vigilancia que todos y todas podemos llevar a cabo cuando transitamos por zonas forestales”.
La novena, que es primordial “avisar a los Agentes Medioambientales a través del 112 en caso de observar actitudes imprudentes o situaciones peligrosas”. Y la décima, que en el caso de observar un incendio forestal “solo intente apagarlo si es incipiente y avise de inmediato al 112, incluso aunque solo nos encontremos ante la más mínima sospecha de que se pueda estar iniciando un incendio forestal”.
La época de riesgo máximo finaliza el próximo 30 de septiembre, pero siempre dependiendo de las condiciones meteorológicas.