domingo, 15 de octubre de 2017

"Vivir y trabajar en el medio rural no puede ser cosa de héroes"

OJOS DE MOYA | Brecha salarial en el mundo rural: Las mujeres cobran 400 euros menos de media que los hombres | Este domingo, 15 de octubre, se conmemora el 'Día Internacional de las Mujeres Rurales, en una situación preocupante debido a la despoblación, desigualdad y falta de desarrollo que dificultan su acceso al mercado laboral y la viabilidad económica
Las asociaciones de mujeres que viven en el medio rural han reivindicado los retos y dificultades que afrontan en un contexto en el que la despoblación, la desigualdad y la falta de desarrollo dificultan su acceso al mercado laboral y la viabilidad económica de las zonas rurales.

"Vivir y trabajar en el medio rural no puede ser cosa de héroes y heroínas", reclamaban las participantes en una jornada celebrada esta semana por la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR).
Precisamente este domingo, 15 de octubre, se conmemora el 'Día Internacional de las Mujeres Rurales', instituido oficialmente por la ONU, una jornada en la que las asociaciones aprovechan para poner de relieve los retos y la situación presente de las mujeres en el mundo rural en España.
Tanto FADEMUR como la Asociación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR) han reivindicado la importancia de las mujeres para frenar la despoblación e impulsar la viabilidad económica del medio rural.
Según AMFAR, se trata de un colectivo que en más de la mitad de los casos (el 54%) apuesta por el emprendimiento y lo hace pese a los "frenos" que suponen la falta de infraestructuras, comunicaciones deficientes, carencia de nuevas tecnologías, necesidades formativas y una sociedad "condicionada por arraigos y mentalidades más tradicionales".
"Debemos aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral y conseguir su independencia económica, reducir las diferencias retributivas entre mujeres y hombres, impulsar la igualdad en la toma de decisiones, promover el equilibrio entre responsabilidades familiares y profesionales, acabar con la violencia sexista que ataca gravemente a las mujeres del medio rural; así como proteger y ayudar a las víctimas", ha resumido la presidenta de AMFAR, Lola Merino Chacón.
En este sentido, la asociación señala que el problema de la violencia machista afecta de forma particular a las mujeres en el mundo rural, que representan el 60% de las víctimas mortales; y que la diferencia salarial (en un contexto de desempleo más acentuado que en el ámbito urbano) tiene mayor incidencia también entre las mujeres rurales, cuyos ingresos se sitúan generalmente en una horquilla que va desde los 400 euros hasta los 1.000 euros, mientras que los de los hombres lo hacen entre los 1.000 y los 1.400 euros.
AMFAR cifra en cerca de 6 millones de personas el número de mujeres que viven en el medio rural en España, en un contexto en el que "el despoblamiento y la falta de relevo generacional en el campo se han convertido en dos graves problemas" para España, un país con un fuerte componente de población y de economía rural.
"En los últimos tres años, la población rural española ha descendido a un ritmo de 45.000 habitantes cada año. De los más de 8.000 municipios que hay en España, más del 60% se encuentran gravemente amenazados por la extinción demográfica, ya que no solo pierden habitantes, sino que registran tasas nulas de natalidad desde hace incluso décadas", recuerda Merino.
En esta situación, la presidenta de AMFAR subraya la importancia de aplicar políticas y llevar a cabo medidas que ayuden a valorizar el medio rural para atraer mujeres y jóvenes, algo que requiere, en primer lugar, garantizar la existencia de servicios sociales, así como un adecuado desarrollo de las nuevas tecnologías, promover la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y generar empleo de calidad que fomente la incorporación de mujeres y jóvenes a la actividad agraria y al
En este sentido, desde FADEMUR señalan que en muchos casos las mujeres trabajan en la explotación agraria familiar "padeciendo todos los inconvenientes de trabajar pero ninguna de sus ventajas" debido a que lo hacen sin "remuneración, derechos sociales e identidad profesional".
Por ello, piden dar un "impulso" a la Ley de Titularidad compartida de las explotaciones y reclaman "recuperar los servicios perdidos con los recortes"como políticas prioritarias para las mujeres en el mundo rural.