viernes, 10 de noviembre de 2017

Recordando a los doce de Cerro Moreno

OJOS DE MOYA | La Gavilla Verde volvió a recordar el pasado 4 de noviembre a los represaliados refugiados en este paraje de Santa Cruz de Moya
“Era la madrugada del día 7 de noviembre de 1949. El rumbo que había tomado la situación de la guerrilla era negro, muy negro. Sin la ayuda prevista por parte de las potencias aliadas no se veía futuro. Los guerrilleros se sentían abandonados, los anhelos a partir de la entrada desde Francia, se habían esfumado… 

Fuerte represión hacia ellos y hacia las personas humildes de aquellos pueblos que compartían sus exiguos comestibles con aquellos luchadores que prometían un futuro democrático con libertad y justicia… Encarcelamientos, torturas, muertes… obligación de abandonar las masías, ley de fugas…
Unos días antes, había llegado desde Francia un grupo de guerrilleros con nuevas directrices que compartieron con los responsables de todos los grupos de la AGLA. La nueva táctica marcaba el camino que debían seguir en adelante, adoctrinar a la gente de los pueblos, abandonar las montañas e irse introduciendo en las fabricas, industrias y puestos de trabajo… en definitiva, seguir luchando contra la dictadura de manera diferente. Aunque tarde, seguramente la alternativa era la única viable.
Terminadas las reuniones volvieron hacia sus campamentos los responsables de los grupos y parte de los venidos de Francia, de nuevo hacia el exilio.
En el Cerro Moreno quedaban trece guerrilleros más cinco que se fueron a la búsqueda de comida pues las reuniones habían agotado las existencias… Aquella noche del seis al siete, dormían bajo las tiendas camufladas entre matorrales y pinos, cuatro de los recién llegados de Francia, entre ellos, Miguel Soriano Muñoz, “Andrés” que debía ser el nuevo responsable de la AGLA, cinco jóvenes incorporados recientemente de un pueblo cercano, huyendo de la guardia civil y tres, sólo tres eran guerrilleros que ya estaban en el campamento. Esto explica que los trece estuvieran durmiendo, tranquilos, sin pensar en el peligro… ni guardias tenían durante la noche…
El peligro acechaba. Por las montañas del contorno, rondaba un personaje nefasto para la guerrilla… el General Pizarro… Desde su llegada a Teruel, la agresividad en la represión había aumentado ferozmente contra la guerrilla y contra los puntos de apoyo… ley de fugas, desalojo de las masías, incendios de las montañas, el someten… “o acabaré con los bandoleros o termino yo con vosotros”, dicen que les dijo a los guardias civiles…

La noche del seis al siete, camiones camuflados llenos de guardias civiles habían llegado a tres aldeas cercanas, desde Valencia, Cuenca y Teruel. Poco a poco, lentamente, se fueron acercando al pie del “Cerro”, en un círculo que abarcaba todo el perímetro… Dicen que eran un millar… La tragedia se acercaba mientras aquellos inocentes dormían bajo las lonas que no les dejaban contemplar el cielo rojizo del amanecer ni el vuelo de los pájaros madrugadores ni los gritos de los zorros que los querían avisar del peligro…
A las siete de la mañana llegaban los primeros guardias cerca del campamento escondido entre matorrales y pinos… difícil de encontrar. Ya se disponían a dar marcha atrás, pensando que habían huido, cuando el movimiento nervioso de un joven que había salido de la zona del inodoro, los puso en alerta… Y aquí comenzó y terminó la tragedia… Tal como salían los guerrilleros eran abatidos por ráfagas de las armas de los guardias… incluso el joven “Fermín” de dieciocho años, el primero que salió…
* Oficina de Desaparecidos, La Gavilla Verde
– Una fecha decisiva para la Agrupación Guerrillera de Levante. Cerro Moreno, 7 de noviembre de 1949: asalto al campamento