sábado, 23 de diciembre de 2017

Castilla-La Mancha trabaja para transformar el viñedo en motor lucha contra cambio climático

OJOS DE MOYA | El viceconsejero de Medio Ambiente ha apuntado que “todas las denominaciones de origen de vino deberían aprovechar procesos de adaptación para mantener la calidad de sus producciones vitivinícolas”
El Gobierno regional apuesta por trabajar para transformar el viñedo en un potente motor de lucha contra el cambio climático y por que todas las denominaciones de origen de vino aprovechen los procesos de adaptación a esta situación para mantener la calidad de sus producciones vitivinícolas.

Así lo ha resaltado el viceconsejero de Medio Ambiente, Agapito Portillo, durante la III Jornada Técnica Divulgativa organizada por Denominación de Origen Uclés (Cuenca), dedicada en esta edición a la sostenibilidad en el mundo del vino y en la que se han dado cita cerca de un centenar de profesionales del sector.
Durante su intervención ha destacado la importancia del viñedo y la producción vitivinícola en la economía regional, que trasciende al ámbito ambiental "al ser la única cubierta vegetal identificable sobre una gran superficie de nuestro territorio que, de no existir, sería prácticamente un desierto durante los meses de verano".
En esta línea, ha incidido en la necesidad de su mantenimiento y trabajar de forma conjunta para encontrar los cauces adecuados para su adaptación "a un clima cambiante que se manifiesta con especial crudeza en un año de sequía tan severa como el que acaba".
Según los datos que se manejan en la Oficina del Cambio Climático de Castilla-La Mancha, se ha producido un incremento de la temperatura media de más de 1,5 grados en los últimos 40 años y una reducción de hasta un 10 por ciento de las precipitaciones respecto a mediados del siglo XX.
De esta manera, los trabajos desarrollados hasta la fecha sobre el impacto del cambio climático en la producción vitivinícola indican un incremento de temperaturas mayor en las zonas más continentales de la península Ibérica como Castilla-La Mancha, siendo una de las regiones que podrían sufrir los mayores impactos.
En esta línea, ha recordado que el Gobierno de García-Page "es muy consciente de la importancia del sector y de sus necesidades de adaptación al cambio climático".
Y ha resaltado el camino iniciado hacia la sostenibilidad por la Denominación de Origen de Uclés, "pionera en el cálculo de su Huella de Carbono y en el desarrollo de programas de responsabilidad social corporativa", además de impulsar ayudas a la reestructuración del viñedo con variedades más resistentes a la nueva climatología.
En esta tercera edición de la Jornada Técnica Divulgativa organizada por Denominación de Origen Uclés (Cuenca),también han participado expertos en el mundo del vino como Andreas Kuback, Master of Wine y director general de Península Vinicultores y de Bodegas y Viñedos Fontana; Santiago Mínguez, de la Universidad de Barcelona; José Ángel Amorós de la Universidad de Castilla-La Mancha o Helena Fernández Castro, de eCO2 Innova Environment & Energy.
Entre los temas tratados han destacado la sostenibilidad y su influencia en el comercio del vino, la eficiencia energética, la naturaleza de los suelos o la reducción de la Huella de Carbono y su relación con la sostenibilidad, entre otros.
El viñedo en Castilla-La Mancha es la producción agrícola de mayor relevancia e icono de la región, con más de 450.000 hectáreas dedicadas a su cultivo, la mitad del total nacional.
Así, el 17,85 por ciento de la superficie agraria regional está actualmente ocupada por viñedo, "que vertebra y estructura la población regional", con más de 84.000 explotaciones vitícolas y una superficie media de 5,44 hectáreas.
Castilla-La Mancha alberga nueve denominaciones de origen: Méntrida, Mondéjar, Uclés, La Mancha, Ribera del Júcar, Manchuela, Almansa, Jumilla y Valdepeñas.

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