lunes, 7 de mayo de 2018

Graja de Campalbo finaliza la primera fase de las obras de su polígono industrial


OJOS DE MOYA | Ocupa 75.000 metros cuadrados de una finca municipal de 120.000, que contará con un total de 36 parcelas de 1.500 metros cuadrados cada una
El presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Benjamín Prieto, junto al diputado de Fomento, Javier Parrilla, se han desplazado recientemente hasta el municipio de Graja de Campalbo, donde acompañados del primer edil de la localidad, José María Peinado, han comprobado in situ la conclusión de las obras de la primera fase del polígono industrial ‘El Calarizo', que cuentan con el apoyo económico de la institución provincial a través del Plan de Instalaciones Municipales.

Prieto ha elogiado la apuesta de este Ayuntamiento por la promoción de suelo industrial con el objetivo de atraer empresas a su municipio y promover la creación de riqueza y empleo, así como el desarrollo de la economía local; y todo ello, tal y como ha remarcado, pese a tratarse de una localidad con menos de un centenar de habitantes.
Es por ello que el presidente de la Diputación confía en que este polígono se convierta en todo un atractivo para el sector empresarial en una zona tan castigada por la despoblación como es La Serranía Baja. De hecho, a pesar de tratarse de un pequeño municipio, ya hay instaladas tres empresas, una de ellas dedicada al reciclado de plásticos y otras al envasado de miel.
Para Prieto, Graja de Campalbo es un claro ejemplo del objetivo marcado por la Diputación de Cuenca con este Plan de Instalaciones Municipales, en el que lleva destinado un millón de euros de fondos propios y al que hay que sumar las aportaciones de los distintos Ayuntamientos beneficiados, que no es otro que apoyar la creación, dotación, mejora y modernización de espacios productivos o instalaciones de los municipios encaminadas a mejorar la actividad económica local y comarcal.
En esta primera fase del polígono industrial ‘El Calarizo' se han invertido algo más de 100.000 euros, de los que cerca de 70.000 han corrido a cargo de la institución provincial y el resto de arcas municipales.
Tal y como ha explicado el primer edil, quien por cierto se ha mostrado muy satisfecho con este proyecto, este polígono industrial ocupa 75.000 metros cuadrados de una finca municipal de 120.000, que contará con un total de 36 parcelas de 1.500 metros cuadrados cada una.
Los trabajos de esta primera fase han consistido en el desmonte de tierras, el bordillado de la calle principal del polígono y la dotación de servicios básicos, como redes de alcantarillado, aguas pluviales y abastecimiento de agua potable.
La intención del Consistorio, según ha detallado Peinado, pasa por continuar con la ejecución de esta infraestructura mediante varias fases, centrando la próxima actuación en la parcelación, el bordillado del resto de calles y acometer el acerado, de tal manera que se dejaría para la tercera los trabajos de pavimentación y asfaltado.