lunes, 13 de agosto de 2018

‘La memoria de tu nombre’ llega a Cañete y Talayuelas


OJOS DE MOYA | Amadeo Laborda presentará a los lectores conquenses “una obra que trasciende fronteras”
El libro de Amadeo Laborda, La memoria de tu nombre (Lletra Impresa Edicions), ha alcanzado ya una dimensión de leyenda. Su éxito, basado en la calidad y la fuerza de su palabra y la indagación detallada y sutil en la idiosincrasia de las tierras de interior, ha calado —como no podía ser de otra manera— en los pueblos de interior, pero también en las grandes capitales, pues su dimensión trasciende la anécdota de lo rural para erigirse en categoría literaria.

Tanto es así que, desde que se publicó el año pasado, el libro, que ha alcanzado la tercera edición, ha recabado ya una cincuentena de actos literarios, entre presentaciones, clubes de lectura, ferias del libro, firmas de autor, rutas literarias, encuentros con los lectores e incluso desayunos con seguidores. Y sigue sumando, sin parar y sin demora. Y es que son los lectores y en muchas ocasiones los propios lugares los que se ofrecen y reclaman al autor para presentar la novela en su pueblo o ciudad.  
Esta semana, sin ir más lejos, Amadeo Laborda tiene previsto iniciar un verdadero tour de presentaciones de La memoria de tu nombre. El viernes 17 de agosto será en Andilla, en la comarca valenciana de la Serranía, y el sábado 18, en Ademuz. El domingo 19, el autor se trasladará a Cañete (Cuenca). El lunes 20 de agosto al pueblo de Libros, en tierras turolenses, y, finalmente, el martes 21 de agosto volverá a Cuenca, a la localidad de Talayuelas.
Pero el ciclo de presentaciones de este verano —que se inició en el mes de junio y julio en Chelva, Calles, Titaguas y Alpuente— no se acabará en agosto, pues el autor ya tiene apalabradas para septiembre presentaciones en Landete y Loriguilla, entre otras todavía por concretar.       
Sin duda, este libro ha alcanzado en poco tiempo una dimensión que transciende lo meramente literario para convertirse en un fenómeno verdaderamente antropológico, pues ahonda en lo “fieramente humano”, como dijo en su momento el gran poeta Blas de Otero. Y es que su calidad se alimenta de la esencia de los hombres y las mujeres sencillos. Su éxito, en las bondades de su palabra.