jueves, 29 de agosto de 2019

La Huérguina ya dispone de un desfibrilador de emergencia


OJOS DE MOYA | La Asociación de Amigos y Vecinos ha instalado un aparato de primeros auxilios en el Ayuntamiento
Los tiempos de respuesta en las zonas de interior, especialmente en los municipios enclavados en regiones montañosas, son en la mayoría de los casos muy largos. 

Una incidencia ya “asumida” por quienes residen o veranean en estos pueblos, pero que en ocasiones, sobre todo a nivel de emergencia sanitaria, se deben reducir al máximo para garantizar la atención médica inmediata y los traslados urgentes a los centros hospitalarios que en muchos casos se encuentran a cientos de kilómetros (o a dos horas de viaje, como se miden los trayectos en estos territorios).
En este sentido, toda iniciativa que pueda ayudar a reducir los riesgos sanitarios es siempre bienvenida, como el caso del pequeño municipio de La Huérguina, cuya Asociación de Amigos y Vecinos ha instalado un desfibrilador en el Ayuntamiento.
Una inversión en seguridad que, tal como desean desde la propia agrupación “no tengamos que usarlo nunca”.
¿Qué es un DEA?
Un dispositivo electrónico portátil, dotado de electrodos destinados a generar pulsos eléctricos que pueden descargarse sobre el corazón. Su objetivo es reactivar su funcionamiento en caso de paro cardiaco o devolver el ritmo normal cuando haya de arritmias que puedan llevar a la muerte.
¿Para qué sirve?
Para recuperar el ritmo cardiaco. En casos de fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso, el DEA descarga una corriente eléctrica al corazón que permite que éste vuelva a contraerse con normalidad y que el paciente recupere su ritmo cardiaco normal.
¿Produce algún daño?
No. La corriente eléctrica está ajustada automáticamente para que el corazón recupere su ritmo normal y no produce quemaduras ni daños en el paciente.
¿Por qué se dice que es uno de los equipos más sencillos?
Estudios de la Sociedad Americana del Corazón señalan que la reanimación cardiopulmonar y el uso del DEA aplicados dentro de los primeros tres minutos del paro cardiaco permiten que un 90 % de los afectados sobrevivan. Todo empieza aplicando las almohadillas con electrodos sobre el tórax desnudo de la persona afectada y seguir las indicaciones y mensajes que da el aparato.
¿Quiénes lo pueden usar?
Es fácil de operar con un entrenamiento básico y adecuado, lo que permite que casi cualquier persona lo pueda usar: auxiliares de vuelo, oficiales de policía, bomberos, familiares e incluso estudiantes de colegios. Además de los médicos otras personas lo pueden usar con el entrenamiento correspondiente.