martes, 17 de diciembre de 2019

El mimbre, un material del pasado con mucho futuro


OJOS DE MOYA | En Priego, Villaconejos de Trabaque y Cañamares se produce más mimbre que en países enteros
Es difícil encontrar en los estudios sobre economía regional, e imposible en los de ámbito nacional, una referencia concreta al sector mimbrero cuando buena parte de Centro-Europa y Países Escandinavos, sobre todo, se nutren en un triángulo delimitado por Priego, Villaconejos de Trabaque y Cañamares, dónde se produce más mimbre que en países enteros.

Tal como explican desde el Museo Regional de los Gancheros y la Madera, la mimbrera es un arbusto generoso: en terrenos adecuados, con el abonado y humedad precisos, entrega su producto durante más de cuarenta años. Plantación, recolección, tallado y elaboración son las etapas por las que pasa el mimbre hasta el momento de la manipulación artesanal.
Las varas, de unos treinta centímetros, sirven de semilla y en dos años las "estaquillas" se transforman en cepas apareciendo los primeros mimbres. A partir de diciembre, mucho mejor en los meses de enero, febrero y marzo, se procede a la recolección (hasta no hace mucho los mimbres se cortaban a tijera, vara a vara, durante muchas horas lo que suponía un duro esfuerzo).
Ya en el almacén se procede al tallado, introduciendo el mimbre en unas cubas con distintas medidas, para hacer la selección de alturas y una primera clasificación (mimbre blanco, buff y para manipular sin pelar). 

El destinado a mimbre blanco será "empozado" con agua hasta unos diez centímetros, esperando que la savia nueva le haga brotar ramas que faciliten el pelado, mientras que para la calidad buff será cocido, después que se haya secado, para proceder a su pelado, tomando el mimbre coloración marrón.
Esparto y mimbre han sido materias primas utilizadas por nuestras gentes, sobre todo en el medio rural, para hacer labores de utilización práctica. La forma artesanal más extendida en el pasado era la "cestería" para distintos usos: la recolección de frutos, canastos para el estiércol, nasas de pesca, cuévanos, etc... trabajos hechos por artesanos a destajo, porque además atendían las labores del campo cuando la temporada lo requiere.