domingo, 17 de mayo de 2020

La ‘Cuenca vaciada’ se ofrece como “válvula de escape al problema de las residencias de ancianos”


OJOS DE MOYA | La Coordinadora Provincial de Cuenca contra la Despoblación propone una apuesta por los servicios a la tercera edad
GARABALLA (FOTO : Soy de Garaballa)
Dice el dicho que toda crisis es una oportunidad si sabe aprovecharse. Todos sabemos que ahora mismo estamos sufriendo una terrible crisis epidemiológica a la que, según todos los augurios, más pronto que tarde vamos a ver cómo se le suma otra crisis de índole económica, una nueva crisis que habrá que sumar a la que ya padece desde hace mucho tiempo la España vaciada y por ende la provincia de Cuenca, la despoblación de este territorio.

Partiendo de esta base y sin querer obviar el momento tan triste que está atravesando nuestro país, con todas las víctimas causadas por la epidemia y que está afectando a prácticamente todo el planeta, en esta situación de nuevas realidades, donde vemos cómo la masificación de las grandes urbes ha resultado nefasta para enfrentarse a esta crisis sanitaria, los movimientos que defendemos la España Vaciada, creemos que ha llegado el momento de replantear el modelo actual de país y tratar de ver cómo empezar a mejorar la sociedad que deseamos para el futuro, con soluciones que bien podrían pasar por una redistribución de los servicios públicos, derivando una parte de los mismos hacia el mundo rural.
Las asociaciones que luchamos contra la despoblación de la provincia de Cuenca, Cuenca Ahora, Serranía Celtibérica de Cuenca y Pueblos Vivos, a las que se suman la Plataforma Serranía Limpia y Viva, Plataforma Salvemos la Serranía de Cardenete, Pueblo Sostenible Mota del Cuervo, así como Barajas tiene Futuro, queremos exponer que, una buena idea
para empezar a frenar la despoblación que sufrimos actualmente y de paso ayudar a nuestra provincia a luchar contra la crisis económica que se avecina, es la de apostar por los servicios a la tercera edad. Creemos que, si nuestra provincia se lo propone, existe una gran oportunidad, a través de estos servicios, para remontar los censos de población de nuestras pequeñas localidades, generar empleo y a la vez, servir como una válvula de escape al problema que las grandes ciudades han sufrido durante esta crisis sanitaria con las residencias, que se han convertido en uno de los principales focos de contagio, con más de 6.000 muertos en sus instalaciones sólo en la Comunidad de Madrid.
Para llevar adelante esta idea, partimos con la ventaja de contar ya en nuestra provincia con las infraestructuras que se necesitan para dar un primer paso en esta dirección. Son varios los edificios destinados a tal fin que, aunque cerrados, se encuentran prácticamente preparados y a punto para poder ser utilizados. Un ejemplo de esto lo podemos ver en la comarca de La Alcarria, donde localidades como Torralba o Albendea, mantienen cerradas las viviendas de mayores que existen en dichos municipios, mientras que si recorremos la Serranía, podemos contemplar cómo en Villalba de la Sierra la vivienda de mayores que hay en dicho municipio y que consta de dos plantas, mantiene el primer piso de la misma en obras y cerrado, sin perspectivas de ser abierto en un futuro cercano. Por su parte, las residencias de la tercera edad, que debían haberse puesto en marcha hace ya tiempo en los pueblos de Beteta y Cañete, que darían cada una alrededor de 40 puestos de trabajo directo, todavía se encuentran paralizadas por problemas básicamente de índole política, estando la residencia de Beteta a falta de la finalización de obra.
Creemos que la puesta en marcha de estas infraestructuras en los pueblos podría ayudar a revertir la terrible despoblación que sufren. En comarcas como la zona básica de salud de Beteta, con una población de 2,21 h/km², la de Cañete con 2,49 h/km², o territorios más amplios como la comarca de la Alcarria Conquense, con una población de 3,65 h/km² (según los últimos datos censales), estas infraestructuras serían un potente revulsivo para levantar sus exiguas poblaciones.
Es por eso que, desde estas asociaciones, pedimos que se aproveche este momento sin más dilación y se tenga en cuenta un cambio en la política hacia este tipo de infraestructuras, dándoles un nuevo impulso desde la Diputación Provincial y el Gobierno de Castilla la Mancha, abriendo estos centros y, basando el funcionamiento de los mismos en la gestión pública, llevarlos a convertirse en lugares de referencia nacional en cuestión de salud y trato hacia los residentes, iniciándose a la par, un buen proceso de marketing, ofertando este servicio a las personas que viven en las grandes urbes, aceptando que personas de otras comunidades puedan venir y, tras un obligado empadronamiento, puedan obtener plaza en las residencias y viviendas de mayores de estas comarcas, alejadas del bullicio, de la masificación de las ciudades y rodeadas de naturaleza.
Está en manos de nuestros políticos el luchar para que el destino de esta provincia pueda cambiar hacia mejor. Esta idea es una de las tantas que se pueden implementar para lograr dicho objetivo sirviendo, como ya hemos dicho, de revulsivo para frenar e incluso revertir, tanto la crisis poblacional de estas tierras como la crisis económica que se nos avecina.